Introducción
En la parte Noroccidental del archipiélago de las Canarias, se encuentra la isla de la Palma, también conocida como la Isla Bonita o Isla Verde, por sus exuberantes bosques y extraordinarias bellezas naturales. Tiene una superficie de 706 km². y una población de 80.000 habitantes, repartidos en 14 municipios. Se dan en esta isla unas alturas considerables para un perímetro tan corto. Su altura máxima es el Roque de los Muchachos con 2.426 m., aunque toda la cordillera central de la isla sobrepasa los 2.000 metros. La distancia desde Tenerife es de 85 kilómetros, mientras que desde la Península (Cádiz) es de 1.440 km. Como el resto de las Canarias y demás archipiélagos que forman la Macaronesia, es de origen volcánico, distinguiéndose de todas las demás por el verdor de sus montes y la abundancia de agua, siendo La Palma la única isla canaria que tiene arroyos o pequeños ríos.
Historia
La conquista de La Palma para España comienza el 29 de Septiembre de 1492 con el desembarco en las playas de Tazacorte de las tropas comandadas por el adelantado Alonso Fernández de Lugo, terminando la misma el 3 de Mayo del año siguiente. Los primitivos pobladores llamaban a su isla Benaohare y estaba dividida en 12 cantones o señoríos que gobernaban otros tantos señores. El último rey palmero en someterse a los invasores fue el indómito Tanausú, que gobernaba el reino de Aceró (Caldera de Taburiente). Tras los fallidos intentos de los castellanos de adentrarse en la Caldera para reducirle, Fernández de Lugo mandó a un tal Juan de Palma, pariente de Tanausú ya cristianizado, para convencer a este de que saliera por el paso de Adamacansis para hacer un pacto de caballeros. Así lo hizo Tanausú fiel a su palabra de caballero, y fue capturado en una emboscada en el lugar conocido hoy como El Riachuelo, en las proximidades de La Cumbrecita. Una vez concluida la conquista, con la incorporación de la isla de La Palma a la corona de Castilla, comienzan a llegar a ella, castellanos, mallorquines, catalanes, portugueses, italianos, flamencos etc. atraídos por las riquezas de esta tierra. Todas estas gentes y los pocos indígenas que seguramente quedaron, forman el tronco de la población palmera actual. Ya en el siglo XVI la isla adquiere una notable pujanza, los trapiches o ingenios azucareros tienen una gran actividad. También se exportaban notables cantidades de vino Malvasía, miel y otros productos. Se instalan los primeros astilleros y el puerto de Santa Cruz de La Palma desarrolla una intensa actividad comercial, con enlaces marítimos a Europa y América. Esta prosperidad de la isla atrae a famosos piratas y corsarios de la época, como el francés jambe de Bois (Pata de Palo), que en 1553 saqueó e incendió Santa Cruz de La Palma, destruyendo importantes monumentos y archivos de la ciudad. En pleno siglo XVIII el puerto de Santa Cruz es considerado el tercero del imperio, después de Amberes y Sevilla. De él son despachados buques para América y en la capital palmera se crea el primer juzgado de Indias. Mención especial merece la construcción naval favorecida por la abundancia de madera en los bosques de la isla. A poco de la conquista se instalaron los primeros astilleros, que mantuvieron una gran actividad hasta los años 40 de este siglo. De ellos salieron valerosos veleros como La Amistad, San Miguel Nivaria, Rosa del Turia, Ninfa de los Mares, La Fama, El Triunfo, La Verdad etc. De todos ellos hay que destacar a La Verdad, admirado en todos los puertos de Europa y América que visitaba.
Clima
El clima es muy variable, según la zona en que uno se encuentre, teniendo en cuenta que estamos en una isla con alturas superiores a los 2.000 metros sobre el nivel del mar, y dos zonas bien diferenciadas: La parte nordeste favorecida por los vientos alisios cargados de humedad y la sudoeste mucho más seca y soleada. En toda la franja costera hasta la cota de los 200 metros hay una temperatura media de 20 grados. Una vez superemos esta altura, en invierno, el termómetro desciende según vayamos subiendo, hasta llegar incluso a 0 grados en las partes altas de la isla. En verano, las temperaturas en las zonas altas alcanzan con facilidad más de 30 grados.
Pluviometría y manantiales
Es la isla más favorecida por las lluvias, debido a su peculiar relieve, las borrascas atlánticas le afectan con frecuencia. Por otra parte, toda la franja nororiental se ve afectada frecuentemente por los alisios, que forman el mar de nubes, produciendo con ello la llamada "lluvia horizontal" -al contacto de estas con los árboles, lluvia en forma de goteo de gran importancia para los acuíferos. En cuanto a datos pluviométricos, la franja costera del sudoeste es la menos lluviosa con 350 litros anuales por m²., en medianías sobre los 500 litros por M². y en zonas medias altas se sobrepasan los 1.000 litros por M² anuales.
En La Palma están los principales manantiales de Canarias y donde existen los únicos arroyos de aguas transparentes. Los de la Caldera de Taburiente y Marcos y Corderos en los Sauces son los más importantes, así como los del barranco del Río en Santa Cruz de La Palma. Desde la conquista, estas aguas de nacientes fueron aprovechadas como fuente de energía para los trapiches azucareros y los molinos de gofio.Fauna y flora
A pesar de la mano depredadora del hombre desde la conquista, la isla conserva aún importantes vestigios de vegetación. Los más importantes son los bosques de Laurisilva del norte, como El Cubo de La Galga y El Canal. Los Tilos están declarados como reserva de Biosfera y protegidos por la Unesco. También el Pino Canario puebla gran parte de la isla y desde hace años está prohibida su explotación, por lo que esta especie, que vive incluso en terrenos muy pobres, se está extendiendo a tierras que le fueron usurpadas en otra época. Según el botánico palmero Arnoldo Santos, la flora endémica de esta isla está compuesta por 70 especies, otras 104 son endemismos canarios y 33 macaronésicos. El resto hasta llegar a 774 especies son introducidas o espontáneas. Entre los endemismos palmeros destacan los Bejeques, de los que existen varias clases, Cardoncillo (Ceropegla Hians), Violeta o Pensamiento de la cumbre (Viola Palmensis), el Tajinaste, también con varias especies, tagasaste, tomillo de burro, etc. Del legendario y famoso Drago, endemismo de la Macaronesia, quedan en la Palma una notable cantidad, la más importante de Canarias. Pueden verse bellos ejemplares de este singular árbol en las Breñas, Garafía, Punta Gorda... Pero los montículos más interesantes están en La Tosca (Barlovento) y en Butacas (Las Tricias).
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