Introducción

La isla de El Hierro es la más pequeña, la más occidental y la menos poblada del Archipiélago canario. Recientemente declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO fue considerada en el siglo segundo de nuestra era, hasta el descubrimiento de América por Colón, como el extremo más occidental del mundo, el fin del mundo antiguo, por lo que se fijó en el Faro de Orchilla el primer meridiano o meridiano cero, desplazado en 1883 a Greenwich.

Sus 278 km 2 de superficie ofrecen muchas opciones al visitante para sorprenderse y pasar una vacaciones inolvidables. La gran diversidad de contrastes y paisajes que se dan en esta pequeña isla hace que muchos la consideren un pequeño continente en miniatura en el que poder disfrutar de áridos lajiares y formaciones volcánicas en el Sur y el Oeste, de fértiles tierras en el Valle de El Golfo con sus viñedos y plantaciones de piña y plátano en la zona noroeste, densos bosques de pino canario, fayales, brezales y laurisilvas en la zona central de la isla, campos y praderas en la meseta de Nisdafe, higueras y almendros en flor en el Pinar, y de costas acantiladas, rocosas y abruptas que dan paso a pequeñas playas y piscinas natulares, conocidas popularmente como charcos de agua, en los que zambullirse y disfrutar del contacto directo con la naturaleza cuando aprieta el calor.

Mención aparte requieren sus yacimientos arqueológicos de primer orden, sus senderos naturales, sus ermitas históricas, sus bodegas tradicionales, y su villa, Valverde, capital de la isla, en la que podemos disfrutar, entre otras cosas, de su maravillosa iglesia del siglo XVIII.

El clima de la isla viene determinado por la interacción de las corrientes marinas del banco sahariano y los vientos alisios, por lo que es suave y uniforme. Las noches suelen ser muy claras y despejadas, lo que hace las delicias tanto de los románticos como de los aficionados a la astronomía.

La temperatura de las aguas oscila entre los 19°C de enero y los 23°C de septiembre. Las temperaturas de la costa oscilan entre los 19°C y los 23°C . (En los puntos más altos, especialmente en el norte y en el este, hay que restar algunos grados).

Cómo llegar...

En 1972, la finalización de las obras del aeropuerto supuso la apertura de El Hierro al tráfico aéreo y a un nuevo tipo de turismo. Casi cada día hay tres vuelos de Binter Canarias que enlazan la isla con el aeropuerto de Los Rodeos, en Tenerife. La comunicación con Gran Canaria es dos vuelos semanales. Suelen haber enlaces directos con la Isla de La Palma en temporada estival.

En el Puerto de la Estaca atracan los ferrys de la compañía Trasmediterránea y los ferrys de Fred Olsen. La comunicación con el puerto de Los Cristianos (Tenerife) se realiza diariamente, y algunos de esos viajes enlazan con la Isla de La Gomera. Está en proyecto iniciar la comunicación también con la Isla de La Palma.

Algunos mayoristas ofrecen viajes organizados a El Hierro, pero los que deseen viajar por su cuenta pueden hacer las reservas en cualquier agencia de viajes. En el caso de encontrarse de visita en otra isla del Archipiélago, siempre es fácil y una buena opción contratar una excursión de algunos días para conocer la isla de El Hierro.

En su presupuesto de viaje es necesario que incluya el alquiler de un coche para un mínimo de dos o tres días, pues para hacerse una idea global de la isla no es suficiente con recorrerla ni siquiera a pie.

Gastronomía Herreña

La gastronomía canaria se caracteriza por utilizar y combinar sabiamente los productos naturales de las islas, como las frutas tropicales (mango, piña, papaya, parchita...), la palma, el tomate, el queso, la papa, el plátano, o las diferentes clases de carne y pescado. De ahí surgen platos tan sabrosos como el potaje de berros, el cabrito barrado –hecho al horno con un majado de ajo y perejil- o el célebre conejo en salmorejo... Sin olvidarnos de los emblemáticos “mojos”, aliños picantes obtenidos de la mezcla de aceite, vinagre y especies variadas, según se elabore el mojo rojo o picón o el mojo verde. Para los más golosos, el “gofio” merece un capítulo aparte. Se trata de harina de maíz u otros cereales tostados, y ha sido desde tiempos de los guanches el plato fuerte de la dieta del Archipiélago por sus cualidades nutritivas. El gofio se consume en el desayuno, mezclado con la leche; en sopas y guisos, con caldo de pescado, aliñado con especies, con plátano, almendras y miel... Las variaciones son múltiples, y todas ellas exquisitas.

No tiene excusa marcharse de El Hierro sin probar su famosa Quesadilla, un buen puchero, la morcilla herreña, un plato de potaje de barasa o de trigo o una ración de higos pasados.

Municipio Frontera

El municipio de La Frontera abarca las poblaciones situadas en el noroeste, oeste y sur de la isla de El Hierro. En una superficie aproximada de 165 km2 coexisten cinco espacios protegidos: Las Reservas Integrales de Mencáfete, Los Roques de Salmor, La Reserva Natural Especial de Tibataje, el Parque Rural de Frontera y por último la Reserva Marina del Mar de Las Calmas.

La historia de sus antiguos pobladores, los bimbaches, se hace presente en todos y cada uno de sus rincones y se evidencia concretamente en dos puntos: el poblado de los Juaclos, situado junto al actual Ecomuseo de Guinea y los restos arqueológicos de El Júlan situados en la vertiente sudoeste del municipio, donde pueden admirarse peculiares construcciones como los restos del antiguo lugar de reunión denominado Tagoror, además de los petroglifos realizados sobre coladas de lava, conocidos popularmente como Los Letreros de El Júlan.

La riqueza de su vegetación hace que el visitante pueda disfrutar de magníficas laurisilvas en la zona alta, extensos bosques de pino canario en El Pinar y del maravilloso y sorprendente bosque de Sabinas cuyas peculiares formas han sido modeladas durante siglos por la violencia de los vientos y las condiciones climáticas de la zona.

Sus habitantes sienten verdadero amor, pasión y devoción por la Patrona de la isla, La Virgen de Nuestra Señora de Los Reyes. En su ermita situada en la zona comunal ganadera de La Dehesa , en el extremo occidental del municipio de La Frontera , los herreños veneran la imagen de La Virgen y cada cuatro años son miles las personas que se acercan para participar en la procesión más importante de El Hierro: La Bajada de la Virgen de los Reyes.

En la Bajada , la imagen de La Virgen realiza un recorrido por toda la isla hasta llegar a la capital, acompañada en todo momento de los bailarines y los tocadores de cada uno de los pueblos de la isla, constituyendo una de las muestras más importantes del folklore canario.

El Golfo

L os románticos y los amantes de la astronomía pueden disfrutar aquí de uno de los cielos más limpios y brillantes del mundo. Son miles las estrellas que guardan las noches de maravilloso enclave repleto de acantilados y piscinas naturales que brinda a los visitantes la capacidad de sorprenderse al observar, con la salida de los primeros rayos de sol, la singularidad de todos y cada uno de sus rincones.

Desde Los Roques de Salmor hasta el mirador de El Rincón, también conocido como Mirador de Bascos, se presenta majestuosamente al viajero este Valle que conforma todo el litoral norte de la isla. Famoso por sus exquisitos vinos con denominación de origen y sus plantaciones de plátano y piña tropical se da en él una perfecta combinación entre la agricultura y el turismo alternativo ajeno a las aglomeraciones y los grandes complejos hoteleros. La antesala de este maravilloso Valle bien puede apreciarse, antes de llegar a nuestro municipio, desde los Miradores de Jinama y de la Peña.

La Iglesia de la Virgen de Candelaria es la encargada de darnos la bienvenida al llegar al pueblo de Frontera y un claro anticipo de la autenticidad de los parajes del municipio.

La eterna primavera se convierte en la fiel acompañante de todos aquellos que quieran acercarse al primer ecomuseo de España, el pueblo de Guinea. Sus casas restauradas nos permiten descubrir como vivían los antiguos pobladores de la zona y conocer muy de cerca en que consistía su rutina diaria. Junto a él se encuentran las instalaciones de uno de los proyectos más ambiciosos que se han puesto en marcha en el municipio de La Frontera , el Centro de Recuperación del Lagarto Gigante de El Hierro. Su objetivo: evitar la desaparición de esta especie en peligro de extinción protegiendo su hábitat natural, reproduciendo en cautividad y estableciendo un plan de recuperación. Si decide visitar este centro podrá disfrutar de algunos de estos ejemplares criados en cautividad y conocer más en detalle sus orígenes.

La omnipresencia del mar en todos los paisajes invita al viajero a acercarse a la costa y disfrutar de unas vistas impresionantes de los acantilados que caprichosamente delimitan la extensión de la isla. En el extremo nordeste se erigen como fieles guardianes los Roques de Salmor, último hospedaje conocido como Lagarto de Salmor. Una buena opción es acercarse a la zona de Las Puntas y disfrutar de su imagen y de un bonito atardecer desde la terraza del hotel más pequeño del mundo: el Hotel Puntagrande.

Si el calor aprieta vale la pena refrescarse tomando un baño en alguna de las piscinas naturales que se suceden por todo el litoral del valle. Los accesos a los conocidos popularmente como charcos de agua, Los Sargos, La Maceta , El Charco Azul, están debidamente señalizados. Sumergirse en sus aguas cristalinas disfrutando de la autenticidad de su entorno garantiza una experiencia difícil de olvidar.

Una fiel muestra del más puro estilo arquitectónico herreño sorprende al viajero al llegar al que es sin duda uno de los pueblos más pintorescos de la isla: Sabinosa. En sus antiguas casas, todas pintadas de blanco se alternan las flores más coloristas con los más cuidados jardines. Una buena opción es acercarse a su centenaria e histórica iglesia, la Iglesia de Nuestra Señora de la Consolación , y disfrutar de la quietud y de las bonitas vistas que desde su plaza se divisan.

Al descender desde Sabinosa hasta la costa se llega al Pozo de la Salud. Esta fuente de aguas mineromedicinales a las que se atribuyen numerosas propiedades curativas, tanto en su uso externo como al ingerirlas, goza de renombrada fama mundial. Existe la posibilidad de poder probar sus aguas directamente del pozo o de acercarse al Hotel Balneario Pozo de la Salud en el que podrá recibir todo tipo de tratamientos y pasar unos días de merecido descanso.

Si continuamos la carretera llegamos a la mayor de las playas de El Hierro: El Verodal. La falda de la montaña descansa directamente sobre las arenas rojas de esta playa totalmente aislada de cualquier tipo de edificación. Al ser mar abierto las corrientes son fuertes por lo que se recomienda bañarse con precaución.

El Pinar

La tradición define todos y cada uno de los rincones de El Pinar. El fervor arraigado por el amor a su tierra late en todos y cada uno de los corazones de sus habitantes que sienten, con orgullo, que sus paisajes coloristas salpicados por los almendros en flor, el verdor de sus frondosos bosques de pino canario, sus higueras, sus grandes extensiones de tierras de cultivo y su lucha por conservar las tradiciones, constituyen la verdadera esencia del sentir y vivir herreño. La artesanía popular adopta en las tierras piñeras su máximo esplendor. Vale la pena adentrarse en ella y visitar los talleres artesanales para, por lo menos, conocer el proceso de elaboración de los instrumentos musicales propios del folklore herreño, como el pito, hecho de caña y madera o metal, el tambor, de piel tensada o las chácaras, preferentemente de moral. Observar como se hace un cesto de mimbre o de caña, como se confecciona en un telar una alforja o una capa, como de un trozo de madera surge un mortero o un barril, o ver en funcionamiento uno de los pocos molinos de gofio que existen en la isla, es aún hoy posible si usted visita a los artesanos de El Pinar.

La belleza de sus paisajes se abre al visitante desde los miradores que con cuidado y esmero se han habilitado para que todo aquel que lo desee haga un alto en el camino y disfrute de la grandiosidad de esta Reserva de la Biosfera. Desde el Mirador de Tanajara se contempla una bonita y completa vista del pueblo de El Pinar y del sur de la isla, en cambio desde el Mirador de Las Playas podemos disfrutar de una impresionante vista de toda la bahía, con sus playas de arena y la inconfundible figura del Parador Nacional de Turismo.

La cala de Tacorón, situada en el extremo sur de la isla se convierte en la mejor alternativa si lo que se quiere es disfrutar de unos inolvidables baños en sus cristalinas aguas, un claro acierto en cualquier época del año. Un sendero de 800 m por la costa lleva directamente a la Cueva del Diablo, el camino es un poquito difícil pero no den media vuelta porque la visita vale la pena.

Los amantes de los bosques y las zonas de acampada tienen una cita obligada en la Hoya del Morcillo. Enclavado en el corazón del bosque de pinos de El Pinar, este parque dispone de todo lo necesario para pasar un día maravilloso en pleno contacto con la naturaleza: zonas para hacer fuego con leña y preparar una buena comida, mesas rústicas, servicios, agua potable, un parque infantil y un campo de fútbol.

La Restinga

La belleza de los paisajes terrestres del municipio de la Frontera es para muchos superada por la belleza de los fondos marinos del sur de la isla. La antesala de este maravilloso mundo submarino es el pueblo de pescadores de La Restinga. En su muelle se mecen plácidamente las barcas de aquellos que tienen en el mar su principal modo de vida y de aquellos otros que simplemente se hacen al Atlántico para disfrutar de los paisajes de la costa acantilada herreña y de los tesoros sumergidos en sus aguas. En sus calles se suceden los restaurantes en los que poder disfrutar de deliciosos platos de pescado fresco y múltiples centros de submarinismo que invitan a conocer un mundo mágico tan sólo apreciable debajo del agua.

La quietud de sus aguas durante todo el año al resguardo de los vientos y corrientes dominantes del océano, son el principal motivo por el que a esta zona marina se la denomina el Mar de Las Calmas. Por este motivo en esta zona se da mucho la pesca y precisamente para preservar su gran riqueza y la gran variedad de especies se creó en 1996, a petición de los propios pescadores, la Reserva Marina , una extensión de 750 Ha de aguas interiores y exteriores situada frente a la Bahía de Naos, entre el Roque de Naos y la Playa de La Herradura.

Mención aparte requiere la gran variedad de cráteres y los impresionantes lajiales de lava que el visitante puede apreciar hasta llegar al mar. Todo un verdadero espectáculo de la naturaleza.

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Casa Pepe Luis - La Frontera Casa Antonio - San Andrés Casa las Guindas - El Mocanal Casa el Almendro Casa el Ciruelo Casa el Moral Casa Jorge Villa La Hiedra

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 Casas en El Hierro

 

 

 

 

 

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